Cómo hacer de manera efectiva los reprocesos

Reprocesamos… pero hay que hacerlo bien

Porque si hay algo de lo que no podremos escapar nunca, son de los reprocesos. Sea que representen un alto costo en determinado momento de la empresa, o simplemente estemos haciendo foco en la mejora continua, “arreglar” lo que nos quede bien, será una tarea casi permanente.

Temas como la correcta identificación y segregación del producto a reprocesar, así como asegurar la efectividad de dicho reproceso, estarán entre nuestras prioridades.

Veamos qué cosas podemos y debiéramos hacer para evitar cualquier impacto negativo sobre los consumidores. Pensemos siempre, que la marca de nuestros productos puede pender de un hilo, cuando de calidad o “No Calidad” se trata.

Cómo evaluar los riesgos de un reproceso

Lo primero y, que es básico, pero debemos decirlo, es que hay que evitar o minimizar los reprocesos. En otras palabras, no porque tengamos una forma de arreglarlo debemos arriesgarnos a que quede mal. Un reproceso lleva implícito ciertos riesgos.

Cuando un producto tiene que ser reprocesado, hay características que, aunque se mantengan, muy probablemente sean más vulnerables. Para evaluar si esto es así o no y, eventualmente cuáles son esas vulnerabilidades, debemos apelar a un plan de evaluación de riesgos. Para ello, la herramienta HACCP será clave. En este sentido, enfatizamos que es muy importante que el personal involucrado en los retrabajos y en las valoraciones del riesgo, estén especializados en reprocesos. Es decir, el reprocesar un producto, será más complejo y delicado que hacerlo de primera. Ello debe implicar personas que presten especial atención a ello y, eventualmente que manejen ciertos conocimientos pertinentes.

Identificación, registro y almacenamiento

Veamos algunos puntos en los que debemos invertir un gran esfuerzo y atención:

  • Identificar clara y precisamente, tanto el producto que está para reprocesar, así como el producto que ha sido ya reprocesado. Una confusión en este sentido puede hacer, por ejemplo, que un producto retrabajado figure como producto “normal”.
  • Registrar cada detalle y etapa del reproceso. Cuáles fueron exactamente las materias primas utilizadas, en qué consistió exactamente el proceso de retrabajo y, todo aquello que nos permita reconstruir la “historia” de ese lote reprocesado. Algo así como la historia clínica del paciente.
  • Segregar adecuadamente el material. Independientemente de los volúmenes o espacios, siempre debiéramos tener una zona destinada exclusivamente para el material reprocesado. Debemos pensar en controles que pongan a prueba la identidad y el aseguramiento de ciertas condiciones del producto que hemos reprocesado. Riesgos como la contaminación de componentes externos o alérgenos, podrían ser fatales.

Más allá de cuál sea la política de la empresa en cuanto a los reprocesos, quienes trabajamos en temas de calidad, sabemos que estos son especiales. No dudemos en implementar más o distintos controles de calidad. Cuando nos enfrentemos a los sobrecostos de los reprocesos, aprovechemos la ocasión para insistir en que las cosas hay que hacerlas bien desde el principio. Precisamente para disminuir al máximo la cantidad de retrabajos.

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7 comentarios
  1. Muchas gracias. Me sirvió mucho este artículo para la Planta. Muy interesante.

  2. Nuevamente muy claro y preciso los argumentos esbozados. Me sera de gran ayuda y consideración en mi trabajo.
    Saludos

  3. por favor enviar el articulo de como her efectiva los reprocesos

  4. Me gustan tus artículos, son de mucha ayuda.
    Saludos cordiales.

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