Etiqueta con garantía de seguridad

Etiqueta alimentaria:

Todos sabemos que las etiquetas de los alimentos que fabricamos están reguladas por la ley, y es por ello que debemos prestar una especial atención en su diseño antes de comercializar el producto. Hoy en día, los datos que nos encontramos en las etiquetas alimentarias son muchos y no siempre se saben leer ni, lo más importante, entender. Con este articulo, pretendo que le des la importancia que se debe al diseño de las etiquetas para que el consumidor de tu producto pueda saber lo que realmente está consumiendo.

Las etiquetas alimentarias tienen dos objetivos principales:

  1. No inducir a error al comprador.
  2. No atribuirse propiedades curativas de enfermedades.

Los datos mínimos que deben contener las etiquetas alimentarias son:

– La denominación de venta (quien lo ha fabricado: con su dirección, nº de registro sanitario….).

– El tratamiento  que ha recibido (congelado, ahumado o concentrado).

– La lista de los ingredientes ordenados según su importancia en peso.

– Se debe especificar si en la composición hay alguno de los 14 alérgenos más frecuentes.

– Los aditivos.

– La fecha de consumo preferente o de caducidad.

– Las condiciones especiales de conservación (en lugar seco, en congelación…).

– Las utilidades del alimento (listo para su consumo, calentar y servir…).

– Las instrucciones de uso, si requiere.

Como ves es mucha la información que debes indicar en la etiqueta alimentarias y por ello te voy a dar unos consejos para cuando la diseñes te quede vistosa y además se vea lo más clara posible.

Empieza con la composición del alimento: se claro en la descripción, ordénalos de mayor a menor peso y, si hay alimentos compuestos, indica su nombre seguido de su lista de ingredientes. Por ejemplo si estás etiquetando una empanada de carne, describe los ingredientes de la masa y después los del relleno. Así permite a los consumidores conocer la composición exacta de los alimentos y, por tanto, comparar diferentes marcas o tipos.

Indica la cantidad neta o contenido neto: es la cantidad de alimento que contiene el producto sin el envase. Puede estar en litros, mililitros, gramos o kilogramos. Cuando se trate de producto conteniendo en líquido, por ejemplo, menestra de verdura en conserva, debes añadir también el peso escurrido del alimento sólido una vez eliminado el líquido que lo contenía.

Deberás tener en cuenta también la existencia de personas alérgicas o intolerantes a determinados alimentos o ingredientes. Debes indicarlo en la etiqueta.

Los alimentos con más riesgo de causar alergia al consumidor son 14 ( los principales son leche, huevos, cacahuetes, frutos secos, soja, pescado, marisco, trigo). Y está regulado por ley que se deban indicar en la etiqueta, cada país tendrá su propia legislación. En la etiqueta puedes poner la frase «Puede contener…», seguido de los alimentos destacados y potencialmente alérgenos. Este aviso alerta del riesgo de la presencia, accidental, de algún alérgeno.

Seguimos con la fecha de caducidad: debes poner especial atención, sobre todo cuando estés envasando productos altamente perecederos, por ejemplo, pescado, carne, lácteos, etc. Debes documentarte ya que en muchos productos la fecha de caducidad está regulada por ley y no debes sobrepasarla. Por ejemplo, para los yogurt no puedes indicar más de 28 días desde la fabricación. En cambio la fecha de consumo preferente debes determinarla tu en función de tu estudio de vida útil del producto, ya que es la garantía que como fabricante le das al producto en cuanto a las características sensoriales, como el sabor, el aroma o el color.

Las instrucciones de uso: también es importante que lo indiques en las etiquetas, le informas al consumidor como debe usar tu producto. Por ejemplo, una tortilla de patatas, indicas que debe poner 3 minutos en microondas a máxima potencia. En cuanto a las condiciones de conservación, también debes indicar con claridad para que el producto llegue en buenas condiciones hasta su fecha de caducidad o de consumo preferente o hasta el mismo consumo. Por ejemplo, indicar “conservar refrigerado”.

Espero que con estas indicaciones puedas diseñar una etiqueta alimentaria libre de ambigüedades para el consumidor. Pero no olvides consultar la legislación que le aplica al producto y su etiquetado del país de origen y de destino. Si necesitas alguna aclaración, aquí me encuentras.

 

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5 comentarios
  1. Hola Marifé. Me gustan tus artículos, son sencillos, claros, ilustrativos y muy precisos.

    ¿Por casualidad eres docente también?

    Saludos,

    Fernando Sandoval Arenas.

    • Muchas gracias Fernando. Sí, soy docente desde hace más de 10 años, imparto cursos tanto en presencial como a distancia, todos ellos de la temática que trata este blog. Dispongo de cursos establecidos ya, así como diseño cursos a medida para la empresa en función de su sistema de gestión que tenga implantado.
      muchas gracias.

  2. Marife, que métodos, técnicas, análisis puedo realizar para determinar la vida útil de un alimento? tienen bibliografía de este tema en vida útil alimentos? me la puedes facilitar? Gracias mil y bendiciones.

    • Lo tendré en cuenta para mis próximos artículos, en breve publicare sobre este tema.

      Gracias

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