Plan de Control de formación y capacitación

Plan de Formación: “Prerrequisito fundamental”

Formar y capacitar al personal debe formar parte de un plan, con el objetivo de estar constantemente adaptados a las necesidades de la empresa. Además del fin estrictamente formativo, no perdamos de vista que aprender suele ser un elemento de motivación muy poderoso.

Hoy te proponemos algunas directrices que te ayudarán a planificar efectivamente estas importantes actividades.

¿Cómo hacer un buen programa de formación?

Un buen programa de formación y capacitación debiera abarcar todas las necesidades de la empresa sin desconocer los intereses que motivan a los trabajadores. Tengamos presente que capacitar es invertir y, si lo hacemos correctamente, será una inversión “segura”.

Para comenzar con tu plan de formación te proponemos que empieces por hacerte las siguientes preguntas. Con cada respuesta tendrás las directrices de tu plan.

¿Quién son los responsables del plan de formación?

Según la estructura de la empresa, la definición de las actividades de capacitación estará a cargo del sector de recursos humanos o de cada sector en particular. Cualquiera sea el caso, los responsables de tales actividades deben estar claramente identificados. Esto significa el nombre de cada uno, e incluso, si la capacitación es realizada por un servicio externo, debe haber alguien de la empresa responsable por ello.

¿Qué es lo que necesita saber cada trabajador?

De acuerdo a la tarea que cada trabajador realiza, debemos poder determinar con precisión que conocimientos necesita. Además de los conceptos básicos pensemos que una actualización de dichos conceptos puede ser necesaria. Un ejemplo de ello, puede ser los requerimientos del cliente. Con el tiempo están van cambiando o van apareciendo nuevos, por lo que hay que tener un “update” sistemático.

¿Están descriptas las actividades de formación y capacitación?

Con descripción nos referimos a la siguiente información:

Quienes son los docentes y entidades responsables de la capacitación. Sean internos o externos.

Metodología a emplear. Si serán clases prácticas y/o teóricas, por ejemplo.

Contenidos de la actividad. Cuáles serán los temas y la distribución de horas.

Objetivo y alcance de los cursos. Se debe poder definir con precisión qué es lo que se espera con dicha actividad y quienes son las personas que van a participar.

Calendario. Como toda actividad y como parte de un programa, la capacitación debe ser planificada en el tiempo.

¿Las actividades de formación y capacitación son las adecuadas?

Porque ningún plan está completo si no está definida la forma en que voy a evaluar su eficacia. Esta “forma” dependerá de cada caso y, seguramente la manera en que verifique dicha eficacia para un equipo de personas sea diferente a otro. Por ejemplo, si la capacitación es sobre un programa informático, tal vez la manera de saber si las personas realmente comprendieron, es a través del uso. Si la formación es en técnicas de higiene, un cuestionario después del curso, puede resultar útil.

Como hemos insistido en artículos anteriores el registro es fundamental. Tendremos que definir cómo vamos a registrar los resultados, las actuaciones y las incidencias. Recordemos que, si la actividad es realizada externamente, entonces la entidad externa deberá suministrarnos los documentos. El control y la eficacia de las actividades de formación y capacitación siempre será nuestra responsabilidad.

La eficacia está en tus manos!!!

Ahora que ya sabes lo importante de un buen plan de formación, empieza por ti, visita el área de formación del Club y elige el curso que mejor se adapta a tus necesidades.

 

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